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viernes, 9 de septiembre de 2011

Aventuras en Canarias (II)

Continuando con la historia anterior...

A pesar de que en un principio me iban a mandar a Mallorca, finalmente lo hicieron a la isla de Gran Canaria. Dentro de lo que cabe no estaba mal, además me iba a la zona del sur, a Playa del Inglés. Por si no lo sabíais es una de las zonas más gays de Europa, la cosa pintaba bien.
 Al llegar me enseñaron el hotel en el que iba a trabajar, llamado El Caserío. Nada que ver con el anterior, este era un hotel pequeñito, sin mucha actividad y con otra animadora que llamada María con la cual yo iba a trabajar.

Conocí a Carolina, una de las chicas que iba a vivir conmigo en el apartamento (a parte de otro compañero, Rulof o Rulof...o Rudolf como yo le llamaba, un negro enorme de las Antillas holandesas). Y aquí viene lo bueno, el apartamento era pa' verlo. Mi habitación no tenía persianas -bueno aunque en realidad ninguna tenía- tampoco tenía puerta y el somier de la cama estaba roto, con lo cual acabé poniendo el colchón en el suelo. Pero según mis jefes en una semana máximo me cambiarían todo.

A medida que fueron pasando los días las cosas no fueron a mejor, sino que comenzaron a empeorar cada vez más. Dormía mal, en el hotel me agobiaba porque tenía que hacer casi todo yo solo y con clientes alemanes (viejos) que no sabían inglés y que además, si tu nos les hablabas en alemán, se enfadaban. Ni que decir tiene que yo ni papa de Deutsch. Resulta que mi compañera de trabajo, María, se cogió la baja y al final ni volvió, por lo que me quedé solo en el hotel. La habitación no me la cambiaban y encima comenzaron a quitarme días libres.

Les pedí a mis jefes que me cambiaran de hotel, al menos a uno donde hubiera ingleses o italianos, donde yo me podría mover con más facilidad y si, en un principio lo iban a hacer hasta que descubrí que en realidad era una farsa. Llegó un día en el que yo, contento e ingenuo de mí, a mitad de julio y SIN HABERME PAGADO UN DURO AÚN, compré una botella de ron para celebrar esa noche con mi amiga Carolina mi viaje a otro hotel a Fuerteventura, donde según mis jefes era perfecto para mi. Esa misma noche me llamó mi jefe, que al día siguiente no tenia libre, tendría que sustituír a Rudolf que "había desaparecido" y no se había presentado a trabajar. Por más que supliqué, me tocó currar. Ni que decir tiene que Carol y yo la noche anterior nos fuimos aún así a beber y quitarnos al penas al Yumbo Center.

Al día siguiente me fui a trabajar a un hotel que no conocía, llamado Turbo Club, pero bueno todo fue "mas o menos bien" hasta que me tiraron a la piscina con el movil, se me jodió y luego descubrí que mi jefe me quería tener una hora más currando en el hotel sin pagarme, puesto que me mintió con el horario. Así que cuando vino a buscarme le dije que me volvía a Madrid. Mi paciencia se colmó.

El no dejó de decirme que me iban a mandar a Fuerteventura en 3 días, que me iban a dar los días libres que me correspondían bla bla bla... Al final se delató diciéndome el día que me iba que me iban a tener currando esa semana en el hotel de Rudolf. Menos mal que no me quedé.

Por supuesto mi sueldo del mitad de junio y julio lo recibí a finales de julio. Y aunque empecé a trabajar el 16 de Junio me dieron de alta el 22, así que esos días sin yo saberlo trabajé de gratis. Vamos que VITALOCIO SL, si trabajáis con ellos os recomiendo andar con pies de plomo. No solo me fui yo, sino que al menos 6 animadores que yo sepa se han ido.

PD: hace poco hablé con Carolina, resulta que le dijeron que el 17 agosto prescindían de sus servicios, resulta que Carol discutió con el jefe porque al apartamento metió a un drogadicto. Le pregunté si habían puesto en mi habitación la cama y la puerta...creo que no hace falta que os diga la respuesta ¿no?.

Y esta ha sido mi breve pero intensa historia como animador turístico en Canarias.

XOXO














2 comentarios:

  1. vaya... siento que acabara así de mal. desde luego mucha jeta esa empresa.

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  2. Oh si...y que lo digas. Menos mal que me volví a Madrid!

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